Simposio de Anomalías Cósmicas
Gira tu celular . ↺ Expediente 311026 Vi de reojo una luz en la ventana. Intenté voltear para verla mejor, pero estaba paralizado. No podía moverme, no podía enfocar la mirada. Traté de gritar. Antes de verlos, antes de sentir sus dedos fríos en mi piel, antes de detectar el olor a ozono, que desde entonces me hace sudar frío, sentí su presencia. Sentí sus mentes hurgando en la mía. No había malicia. Había algo infinitamente peor: un desapego absoluto, una fría metodicidad que me hizo sentir exactamente como lo que era: un animal asustado a punto de ser examinado por científicos.